Jugarse el pellejo, es de pendejos
Jugarse el pellejo, es de pendejos.
Significado
Refrán popular en forma declarativa que enuncia sin ambages que es una estupidez jugarse la vida a lo tonto. Tiene una forma apodíctica —no ofrece circunstancias ni excepciones— y se atiene al tópico ancestral de que la vida es sagrada.
«Pellejo» es aquí la piel, la vida misma. «Jugarse el pellejo» es arriesgar la existencia por algo que no lo merece. El refrán lo condena de manera rotunda: es de necios, de «pendejos».
Origen
El refrán está recogido en el Refranero mexicano de Herón Pérez Martínez (Academia Mexicana de la Lengua) y en el Diccionario de México de Juan Palomar de Miguel (Panorama Editorial, 1991). El término «pendejo» tiene en México una carga más fuerte que en otros países hispanos, usado aquí como «tonto, necio, imprudente».
Cuándo se usa
Para reprochar una conducta temeraria o un riesgo innecesario, o para advertir a alguien que está arriesgando demasiado por algo trivial. También se dice tras conocer una noticia de alguien que sufrió un accidente por una imprudencia.
Ejemplo
—Se fue a escalar el volcán sin equipo y sin avisar a nadie. —Jugarse el pellejo, es de pendejos. Ojalá no pase nada malo.
Curiosidad lingüística
El refrán tiene rima consonante entre «pellejo» y «pendejo», lo que le da una contundencia casi de insulto rimado. El uso de «pellejo» por «vida» es una sinécdoque clásica (la parte por el todo: la piel por el cuerpo entero) muy común en el español coloquial: «salvar el pellejo», «dejarse el pellejo».
Variantes
- «Jugarse el pellejo, es de pendejo».
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano. Academia Mexicana de la Lengua.
- Palomar de Miguel, Juan. Diccionario de México. Panorama Editorial, 1991.