La experiencia es la madre de la ciencia

La experiencia es la madre de la ciencia

La experiencia es la madre de la ciencia

Significado

Es uno de los refranes pedagógicos más antiguos y universales del acervo castellano. Enuncia la primacía del saber práctico sobre el saber puramente libresco: la verdadera ciencia no se hereda de los libros ni se recibe pasivamente del magisterio, sino que se gana viviendo, probando, equivocándose y volviendo a probar. Quien sólo ha leído, sospecha; quien ha vivido, sabe. Quien ha caído varias veces, ha aprendido a no caer; quien no se ha caído nunca, sigue siendo aprendiz de todo.

La fórmula entronca con una de las intuiciones fundadoras del método experimental moderno. Cuando Francis Bacon, en el Novum Organum (1620), sentencia que “la ciencia es el resultado de la experiencia”, está poniendo por escrito lo que el refrán castellano llevaba siglos diciendo en su brevísima fórmula. Y cuando la moderna psicología cognitiva insiste en la importancia del “aprender haciendo” —el learning by doing de Dewey y de Kolb—, repite la observación, acaso sin saber que el saber popular castellano ya la había acuñado con tres siglos de antelación.

En su uso coloquial, el refrán se aplica a toda clase de oficios y disciplinas: el médico que diagnostica bien, el abogado que gana pleitos, la madre que educa hijos, el cocinero que sazona el guiso. Todos han pasado por el crisol de la experiencia, y por eso saben. Frente a ellos, el teórico puro, el licenciado sin pruebas, el “sabelotodo” de academia, fracasan ante la primera contingencia, porque nunca han puesto a prueba sus conocimientos en la fragua del mundo real.

Origen

El refrán tiene raíces profundas en la tradición aristotélica, según la cual la ciencia (episteme) procede de la experiencia (empeiria), y se encuentra glosado en las obras de los grandes comentaristas árabes —Avicena, Averroes— que tanta influencia ejercieron en la Castilla medieval. La fórmula castellana aparece con la estructura actual en el Vocabulario de Gonzalo Correas (1627) y se documenta en pliegos de cordel del siglo XVI que la utilizan en forma de romance para glosar las excelencias del “saber por el uso”. Tiene paralelos exactos en otras tradiciones romances —el italiano l’esperienza è la madre della scienza, el francés l’expérience est la mère des sciences y el portugués a experiência é a mãe da ciência— y en la literatura clásica, donde la máxima experientia docet figura en las obras de Plinio, Quintiliano y Horacio.

Se trata de un refrán popular, actualmente de uso actual, especialmente vivo en el habla de los oficios manuales, los artesanos y los profesionales maduros. Lo hemos incluido dentro de la categoría Refranes de Aprendizaje, por su contenido pedagógico y por su invitación a no confundir el libro con la vida, sino a traducir el primero en saber aplicables al segundo.

Fuente

La experiencia es la madre de la ciencia
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Categorías: L, Refranes de Aprendizaje · 18 de abril de 2021

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Referencias